Una presencia digital que se ve bien, pero no soporta la operacion real.
Cuando el negocio crece, aparecen usuarios, permisos, procesos, integraciones, reportes y nuevas capas de operacion. Si la base no fue pensada para eso, todo empieza a romperse o a depender de parches.
Baifrost parte del problema real del negocio para definir una arquitectura que sirva hoy y siga teniendo sentido despues.